23.7.12

Es increíble cómo sabés hablarle a mi corazón. Sin decir una palabra, podés iluminar la oscuridad. Por mucho que lo intente, nunca podría explicar lo que escucho cuando no decís nada. La sonrisa en tu cara que me dice que me necesitás. La sinceridad en tus ojos que me dice que nunca me vas a dejar. La fuerza de tu mano que me dice que me vas a agarrar siempre que me caiga. Decís lo mejor cuando no decís nada. Durante todo el día escucho a la gente hablar alto, pero cuando me abrazás, no puedo oír a la multitud. Por mucho que lo intenten, no sabrían decir qué se estuvieron diciendo tu corazón y el mío. Porque decimos lo mejor, cuando no decimos nada.