Tiempo
al tiempo mi amor, y así nos aseguramos de
tenerlo un poco menos en cuenta y brindamos mejor con un beso y un abrazo para
celebrar su paso cada tanto. Se nos
pierde la costumbre de disfrutar los momentos que pasamos, día a día, tarde a tarde, noche a noche, tiempo
al tiempo mi amor. Tan ambiciosa como ansiosa puede tornarse la mente, tan reflexiva como
influyente. Organiza, clasifica, ordena, sí, pero a la vez limita. Daño al daño, también las heridas mas profundas se vuelven
superficiales ahí al fondo, no importa cuán hondo calen, ni si sangran
ni si dejan cicatrices; ahí al fondo de tu vida
todo da igual. Cambia fondo por adentro, es dentro tuyo que esta el fondo de tu vida. Sentite parte
del todo, acomodate, y daño al daño también mi amor, nuestra
impaciencia es la que embarra todo el terreno del juego que no dejamos de
pisar. Lo
único real del tiempo es que pasa como la vida misma, pasa. ¡No perdamos la costumbre de ir adentro nuestro cada tanto, a ver qué
tan felices somos, ahí al fondo todo se conecta de
algún modo, todo fluye, todo cambia, todo! No hay estandar de
belleza, no hay diferencia que valga, no hay consumo, no manda la plata, y si hemos caído bajo
probemos tocando fondo. Todo se conecta de algún modo y te
sorprende mi amor.
